
Entre la escala de grises y el decolorado

“… Unas nubes plomizas, densas y estáticas cubrían el cielo, creando una sensación de confusión temporal y alejándonos del momento presente, haciéndonos sentir como en un limbo donde el tiempo se detiene. Para José, su alma era como aquel día, y la opresión en el pecho no hacía más que confirmarle que debía hablar con Ramírez. Sí, la llamaba por su apellido cuando se trataba de algo importante, y ella lo sabía.
– Ramírez, estás monísima y, al mismo tiempo, te pareces tanto a las demás que, en cierto modo, me hace pensar que has perdido tu encanto. Tu melena de ensueño, que ha adoptado ese tono de las “rubias” de las revistas… Tu nariz, tus labios… tu rostro que, también por moda, lleva la firma de un cirujano muy conocido, tu cuerpo cuidado de forma obsesiva… ¡qué puedo decir! Eres guapa, muy parecida a las demás… y eso, en un intento por darte más color, ha acabado por descolorirte… De todos modos, hay algo que todavía me mantiene a tu lado… ¡No sé qué!
– José, eres como este día, como hoy… Las canas de tu rostro reflejan el cansancio de tu edad, la tranquilidad de tu experiencia vital, que sin duda ha sido intensa… Sin embargo, sé por qué me quedo… Es ese brillo en tus ojos que sigue mostrando cómo habla tu alma… incluso, a veces, rebelde y diferente, distintiva y llena de matices, cercana y profunda… ¡qué puedo decir! Tu intensidad sigue cautivando…”
El problema es que a menudo confundimos las escalas de grises con el decolorado. Y lo vemos a diario.
Podríamos hablar de política, de negocios, de personas, de empresas, de marcas… todo está descolorido… Todo parece igual: falta de iniciativa, ausencia de un liderazgo auténtico… incluso la corrección política (algo que, en mi opinión, es una gran fuente de descoloramiento)…
En la era del blanqueamiento, nadie habla mal de nadie, ni tampoco habla bien. Se pierden los matices… y acaba siendo más aburrido que chuparse una uña.
En un mundo en escala de grises, parece que los ganadores serán aquellos que, con emoción e inteligencia, sepan matizar… Aquellos que no confundan la firmeza y la educación monótona con la corrección…
En este nuevo mundo, parece que los ganadores serán aquellos capaces de crear, mantener y disfrutar de las diferencias… y no aquellos que, a pesar de ser estrellas brillantes (aunque efímeras), inician un proceso de dilución para parecerse a los demás… En el ámbito empresarial, en un mundo de gestores, ¡los ganadores serán aquellos que tengan alma de emprendedores!
Si me preguntaras qué tiene esto que ver con el marketing, la innovación y la imagen de marca, te respondería: ¡muchísimo! … ¡Presta atención a los matices y descubre el mensaje que se esconde ahí!
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