Como podemos leer en TrendWatching, en los últimos años, hemos pasado de lo ‘eco-feo’ (alternativas feas, caras y de bajo rendimiento a los brillantes productos y servicios "tradicionales") a lo "eco-chic" (cosas ecológicas que en realidad lucen tan bien y son tan geniales como la versión menos responsable).
Ahora parece que nos movemos a una nueva etapa... a eco-icónico: “Productos y servicios con un diseño y marcadores audaces e icónicos, que ayudan a sus dueños eco-conscientes a ostentar visiblemente sus credenciales ecológicas ante sus pares”
Pues bien, parece que ha llegado el momento de branding… No se trata solo de una cuestión de elegancia, de iconos o lo que sea… La «eco-tribu», en cierto modo posmoderna, no busca únicamente artículos de moda. No hay ninguna experiencia de marca que se haya librado de que sus mensajes, cuidadosamente redactados, hayan sido destrozados, cuando no puestos al descubierto por sus incoherencias o promesas incumplidas…
La experiencia se basa en comportamientos honestos… ¡Las empresas tienen que pensar, decir y actuar de manera coherente!
Cuidado con los clientes… ¡Estamos mirando, estamos hablando, somos sus mejores críticos!