
El propósito se mide por lo que haces, no por lo que dices

El propósito es una parte inherente de la actividad empresarial
Desde tiempos inmemoriales, el propósito surge junto con la empresa, expresando así su razón de ser.
Por lo tanto, el propósito debe estar vinculado al negocio, y su adecuación se consigue porque los objetivos estratégicos surgen de dicho negocio y están alineados con él.
El reto para la alta dirección y el equipo directivo consiste, en primer lugar, en comprender el significado real y más profundo del propósito de la empresa, traduciéndolo en una misión y una visión que se puedan poner en práctica. Es una cuestión de alineación, coherencia y consistencia. Estas son las bases para un mejor rendimiento de la empresa, no solo en términos de lograr mejores resultados económicos y financieros, sino también a la hora de generar un impacto positivo. Por cierto, si el equipo directivo considera que el propósito no representa lo suficiente la actividad de la empresa, o bien tienen un problema, o bien ellos mismos son el problema.
El propósito debe integrarse en todos los aspectos de la forma de actuar de las empresas.
Al igual que la vida, el propósito se comprende mirando hacia atrás; pero hay que vivirlo mirando hacia adelante. Esto significa que, si el propósito cambia, la empresa debe cambiar, en esencia, porque hay que replanteársela, rediseñarla y volver a ponerla en marcha para alcanzar un nuevo futuro al que aspirar.
Dejar claro el objetivo es un buen primer paso
Desde un punto de vista práctico, un buen primer paso es dejar claro cuál es el objetivo y, si ya existe, asegurarse de que realmente sea la razón de ser de la empresa y no una bonita historia inventada por los departamentos de marketing o comunicación.
¡Acéptalo! Si el objetivo de la empresa es únicamente ganar dinero, ¡pues eso es lo que es! Como ya se ha mencionado, puede cambiar si la empresa cambia.
Para reforzar, profundizar y, sobre todo, dejarse guiar por un propósito, además de hacerlo explícito, las empresas deben traducirlo continuamente en objetivos empresariales concretos relacionados con él. Esto garantiza una respuesta ejecutiva a todas las partes interesadas y se convierte en el motor de una transformación y un crecimiento excepcionales.
Para que el sentido de la vida se convierta en una experiencia significativa en el día a día, es fundamental:
- Piensa, actúa y habla, en ese orden
- Medir el impacto de la forma en que la empresa actúa de manera deliberada
- Hacer que el equipo directivo rinda cuentas
- Asegurarse de que todas las partes interesadas comprendan y compartan la razón de ser de la empresa
- Crea los símbolos, los rituales y las historias de la empresa en torno a su propósito
No dejes que el departamento de marketing se invente un propósito de marca muy rebuscado; la gente no es tonta.
Marca y propósito
El objetivo del branding es crear una imagen realista de la empresa en su interacción con las personas, de forma independiente, pero teniendo en cuenta el papel que estas desempeñan como ciudadanos.
Además, cuando el propósito incluye el impacto en la sociedad y el medio ambiente, la marca, como plataforma empresarial, contribuye a poner de manifiesto la conciencia de la empresa, por no hablar de cuestiones internas relacionadas con la gobernanza y las inversiones responsables.
Cuando las partes interesadas comprenden, viven y comparten los valores que defiende la empresa y por qué son importantes, los resultados llegan por sí solos, sin necesidad de esfuerzos extraordinarios. Por eso dije, al principio de este artículo, que las empresas que actúan en consonancia con su propósito crean valor, generan resultados superiores e incluso pueden tener un impacto positivo.
Si la empresa no es capaz de cumplir con su propósito, su promesa de marca no es más que una tontería sin sentido.
Surgen algunas preguntas:
- ¿En qué punto se encuentran tu empresa y tu marca en este camino hacia unas marcas con conciencia?
- ¿Está claramente definido el propósito de la empresa? ¿Es necesario modificarlo?
- ¿Está la empresa preparada para una transformación que le permita crecer tanto en resultados como en impacto?
¿Te interesa definir claramente tu propósito y reforzar tu estrategia de marca? Hablemos para ver cómo tu empresa puede afrontar la transformación y crecer de forma sostenible.
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