Por qué un buen posicionamiento de marca y la personalidad son importantes en los negocios

El Posicionamiento de Marca y la Personalidad Importan

En el mundo competitivo actual, tener fuerte posicionamiento de marca y una personalidad chispeante es absolutamente esencial si quieres que tu empresa cree valor, genere más ingresos y tenga un impacto positivo. Una marca sólida te ayuda a destacar, hace que tus clientes vuelvan y garantiza que sigas siendo relevante en el mercado.

Gia Bellini sobre Posicionamiento de Marca y Personalidad

Por qué es importante para las empresas

Destacar entre la multitud

Una marca fuerte te ayuda a destacar entre la competencia. Si tienes muy claro qué representa tu marca y en qué te diferencias, atraerás y fidelizarás a más clientes.

Por ejemplo, las marcas que se centran en ser relevantes tienden a ganarse el corazón de sus clientes, con un crecimiento que supera al S&P 500 a pasos agigantados: piensa en 35% en ingresos y 215% en beneficios, según Prophet.

Fidelizar a los clientes

Una personalidad de marca bien pensada conecta con los clientes a nivel personal, creando lealtad y repetición del negocio. Cuando la gente se identifica con tu marca, es más probable que se quede.

La personalidad de una marca puede reflejar la autoimagen de un cliente, sus relaciones y mucho más. David Aaker

Esa conexión emocional añade valor y te hace destacar.

Aumentar el valor financiero

Hablemos de dinero. Una sólida posición de marca crea un fuerte valor de marca -cómo te ven los clientes- y valor de marca -el valor financiero de tu marca-.

Empresas con una gran reputación a los ojos de los clientes suelen traducirse en beneficios económicos reales. Y seamos sinceros, ¿quién no querría eso?

¿Qué es un buen posicionamiento de marca y una buena personalidad?

Sé claro y coherente

Tienes que explicar en detalle lo que representa tu marca -tu misión, visión y valores- y ceñirte a ellos en todos tus canales de marketing. La coherencia genera confianza y ayuda a que la gente reconozca tu marca al instante.

Conoce bien a tu público

Si no entiendes a tus clientes, sólo estás haciendo conjeturas. Investiga sus preferencias, comportamientos y necesidades para que puedas posicionar tu marca de forma que realmente encaje con ellos.

Gatorade, por ejemplo, modificó su posicionamiento cuando se dio cuenta de que estaba perdiendo el contacto con su público clave.

Haz que sea emocional

A la gente le encanta una marca que le toca la fibra sensible. Si construyes una personalidad que resuene emocionalmente, tu marca se hará inolvidable y reconocible.

Es ese toque humano lo que convierte a los clientes en fieles defensores. ¡Llamémosles creyentes!

Mantente flexible

Los tiempos cambian, y también las expectativas de los clientes. Mantén intactos tus valores fundamentales, pero asegúrate de que tu marca puede adaptarse a las nuevas tendencias y demandas de los clientes. Mantener la relevancia es la mitad de la batalla.

Las marcas lo hacen bien... y no tan bien

Los buenos

  • KitKathan dado en el clavo con un posicionamiento de marca sencillo e icónico. Todo el mundo sabe "Tómate un descanso, tómate un KitKat", y han mantenido las cosas frescas sin perder su herencia. Así es como se consigue el equilibrio entre ser distintivo y coherente.
  • Patagonia tiene que ver con la sostenibilidad, y es algo más que un simple truco. Su compromiso con el planeta se dirige directamente a los clientes preocupados por el medio ambiente, lo que les da una ventaja en el mercado del equipamiento para actividades al aire libre.

Cuando sale mal

  • Gatorade pasó de ser la bebida a la que acudían los atletas a perseguir a un público más genérico de estilo de vida. Este cambio no sentó bien a sus fans originales, que consideraban que la marca había perdido su enfoque en el rendimiento y la hidratación.

Es un buen recordatorio: mantente fiel a tus raíces o te arriesgas a alienar a tu público principal.

Cómo aplicar esto a tu empresa

Para terminar, como primera aproximación -porque verás que la realidad es a menudo más compleja- te sugeriría que al menos reflexionaras sobre los cuatro elementos siguientes:

  1. Revisa tu marca: Empieza con una auditoría de marca. Fíjate dónde lo estás petando y dónde te estás quedando corto. Conocer tus puntos fuertes y débiles es la mitad de la batalla.
  2. Traza tu estrategia empresarial: Define tu misión, visión, valores y lo que te hace único. Una vez aclarado esto, asegúrate de que todo esté en consonancia con tus objetivos empresariales y se dirija directamente a tu público.
  3. Implica a tu equipo: Tu personal tiene que vivir y respirar la marca -que, como mínimo, debe estar alineada con tus objetivos empresariales-. Si la entienden y creen en ella, ofrecerán una experiencia sincera al cliente que refuerce tu posicionamiento.
  4. Mantén el pulso: presta atención a las tendencias del mercado y a las opiniones de los clientes, y modifica el posicionamiento y la personalidad de tu marca según sea necesario.

Mantenerte adaptable te mantiene por delante.


Imagen

Andrea Piacquadio, Pexels