Posicionar una marca impulsada por las demandas empresariales actuales

La necesidad de transformación

En algún momento -esperemos que más pronto que tarde- la empresa toma conciencia de su necesidad de transformación. En este caso, es clave que la marca apoye y sintetice el desarrollo de dicho proceso de transformación.

En Allegro 234 reconocemos y ayudamos a empresas como LEGO o Appleque utilizan el poder de su marca como catalizador del cambio.

Internamente, la marca impulsa el crecimiento transformacional en todas las funciones de la organización. De ahí que sea necesario fusionar la estrategia empresarial y la de marca, garantizando que:

  • La marca se convierte en responsable del crecimiento y la inversión de la empresa
  • La estrategia de Marca impulsa las decisiones empresariales en los niveles más altos de la organización
  • Ambas estrategias incluyen la cultura y la tecnología a la vez que dirigen el proceso de cambio interfuncional

La marca entendida como plataforma estratégica permite un cambio disruptivo, permaneciendo fiel a lo que representa, y conduce a nuevos clientes, más valor y mejores resultados.

Una transformación impulsada por la marca va más allá de su propia modernización y activación.

La necesidad de liderazgo

Para ser relevantes en un entorno de estrés exacerbado, las empresas deben captar a su público mediante experiencias cohesionadas, que incluyan la forma en que la marca integra y sintetiza todo lo que se hace y se habla.

Las marcas líderes crean experiencias innovadoras que cumplen lo que prometen, garantizando un impacto relevante entre sus audiencias clave. Fluyen y cambian al tiempo que mantienen su propósito, sus principios y su promesa.

La necesidad de alineación

Orientado al objetivo, no al producto

Las empresas deben reconocer el impacto que pretenden tener en el mundo. Las empresas que se basan en un propósito estratégico de marca crean valor compartido y resuenan con sus audiencias clave. Saben por qué existen y la diferencia que pretenden marcar en el mundo. Y lo que es más importante, saben cómo cumplir esas promesas.

Tony's Chocolonely, 100% chocolates sin esclavitud, redefinió recientemente su propósito y añadió un nuevo reto, asumir que en lo que se refiere al contenido de azúcar del producto, son parte del problema. Como bien señalan La salud ha estado en boca de prácticamente todo el mundo desde el inicio de la pandemia. Y admitámoslo, nuestro chocolate debe gran parte de su sabor al azúcar. Pero al fin y al cabo, aunque estemos locos por el chocolate, nos tomamos en serio a las personas".

IPM 103

El cambio en Tony's ha abierto un abanico de posibilidades para atraer a nuevos clientes, impulsar su crecimiento y volver a distanciarse de sus competidores, que se limitan a vender buen chocolate.

Impacto En Todas Las Direcciones

Las personas, en su papel de ciudadanos, empiezan a exigir a las empresas y a sus marcas una postura clara sobre las cuestiones sociales.

Las empresas que construyan sus estrategias y áreas de impacto relacionadas para cumplir su propósito crearán experiencias memorables, centradas en el ser humano, que demuestren sus esfuerzos.

Cualquier marca puede contar una historia sobre cómo marca la diferencia. Sin embargo, las marcas más relevantes son las que pasan de las palabras a la acción, por no hablar de que primero actúan y luego cuentan la historia.

La necesidad de una solución sencilla

Dar vida a un nuevo propósito e impulsar la transformación empresarial exige reconocer tanto las ambiciones y el presente de la empresa como los valores y legados arraigados a lo largo de los años.

El propósito, que cobra vida a través de la misión y la visión de la empresa, es un desencadenante de la forma en que las personas trabajan, toman decisiones y se relacionan con otros públicos clave.

Las empresas deben cuidar y alimentar su propósito, los valores y virtudes que conlleva, y la posible correlación entre el sentido transaccional del trabajo y el impacto en las directrices sociales, medioambientales y de gobernanza.

De ahí la necesidad de mantener "bajo el radar" las variables asociadas al propósito, tanto cualitativas como cuantitativas -por ejemplo, las utilizadas por las Normas ESG-, para garantizar que sea un elemento que viva en el día a día. Dicho de forma más sencilla, ¡hay que medir para decidir!

Estas métricas deben abordar lo que impulsa el rendimiento de la empresa en relación con los beneficios que promete ofrecer.