Las grandes ideas
¡Empecemos por el final! Pongamos 10 grandes ideas que guíen nuestra reflexión y que, espero, despierten el deseo de comentar, comprometiéndonos en un diálogo productivo.
- Una empresa con conciencia puede tener éxito si...
- Abraza e impulsa un estado de transformación permanente
- Presta atención a las demandas de los ciudadanos
- Predica con el ejemplo, empezando por el nivel C
- Sintetiza su propósito en una marca que es una plataforma empresarial
- Es humano y humanitario
- Interactúa con todas sus partes interesadas de forma permanente
- Construye algo verdaderamente memorable y sostenible en el tiempo
- Es rentable e integra los aspectos sociales y medioambientales como parte del negocio
- Integra la creatividad y las métricas de forma natural
- ¡Es valiente!
Quizás, lo mejor que puedo hacer es simplemente detenerme aquí, pero no, ¡continuaré con el post!
Un nuevo paradigma global
Ciertas dimensiones de la conciencia creciente han convergido en la creación de las condiciones para un cambio masivo en el pensamiento y los valores dominantes. Este cambio nos está afectando en nuestros diversos papeles como individuos. Entre ellas destacan:
- Sentido creciente de nuestra interdependencia
- Soluciones para que la humanidad prospere
- Capacitación personal
En un momento dado, necesitamos formar parte de algo más grande que nosotros mismos para sentirnos realizados. A nivel de empresa, sumando los deseos alineados de las personas, se convierte en el poder de la conciencia que permite a la empresa descubrir nuevos horizontes haciendo el bien haciendo el bien.
Las motivaciones emocionales potencian la eficacia empresarial para adaptar la empresa a un entorno caótico emergente. Así es como se afianza un estado de transformación continua, alimentado por un sentido de propósito superior.
En esta situación, las empresas están añadiendo a sus comportamientos competitivos y disruptivos los de cooperación, participación y compromiso. El auge de las empresas y marcas con conciencia hace que queramos hacer el bien, porque es bueno para nosotros, para las empresas y para sus entornos.
La conciencia empresarial debe transformarse en acción, porque ahora vivimos la urgencia de un conjunto de circunstancias convergentes que ya nadie puede ignorar.
Una nueva forma de conseguir resultados superiores
Las empresas y marcas con conciencia pretenden actuar de forma sostenible y excepcional a través de los esfuerzos individuales y colectivos de sus grupos de interés en sus diferentes roles, incluido el de ciudadanos. Para ello, deben asegurarse al menos de que lo son:
- Auténtico
- Comprometido
- Integral
- Responsable
Tener conciencia no es cuestión de buenas intenciones, sino de convicción.
"Lo más importante es que aprendí que la felicidad y la realización no proceden del placer, sino del significado, de la búsqueda de un propósito noble". - Fred Kofman, Negocios Conscientes: Cómo crear valor a través de los valores
Una necesidad real de pasar de CX a XC
La experiencia de marca se vuelve única e inesperada si reconoce que el propósito desempeña un papel fundamental en el crecimiento y la transformación de la empresa.
Además, los consumidores son cada vez más racionales en el punto de compra y prefieren las marcas que les hacen sentirse parte de algo más grande, al tiempo que les conectan en torno a causas o creencias comunes más allá de las transacciones económicas.
Esto significa que la experiencia adquiere una nueva dimensión, haciendo que la conocida Experiencia de Cliente -CX, empiece a responder a nuevas y cambiantes necesidades que van más allá de lo que se ofrece y de cómo se vive una oferta. Se trata de Experiencias con Conciencia -XC. ¡De la CX estamos pasando a la XC!
XC es un modelo más holístico que permite a las organizaciones centrarse más en las partes interesadas y dar un nuevo impulso a un modelo de crecimiento sostenible.
Un líder consciente
El liderazgo requiere determinación. Cambiar las cosas requiere empresarios conscientes que crean vehementemente que los negocios deben realizarse por el bien general y en beneficio de todos, no sólo para enriquecer a un pequeño grupo de personas.
Para ser un empresario consciente no hace falta dirigir una empresa social ni etiquetar a sus dirigentes como "empresarios sociales". Simplemente requiere ser consciente de cómo funcionan las empresas y de que los resultados esperados van más allá de los económicos -que obviamente son necesarios-.
A medida que evoluciona el panorama empresarial y las empresas están más interconectadas y se hacen más visibles, se afianza la tendencia a ser una empresa consciente. Hoy en día, muchas empresas de éxito son mucho más conscientes de cómo sus operaciones empresariales afectan a todas las personas con las que interactúan, cómo son percibidas y con quién se asocian.
Las cinco reflexiones finales
1. Las Empresas y Marcas con Conciencia siguen evolucionando
Como movimiento relativamente nuevo, el concepto de empresas y marcas conscientes aún está evolucionando; sin embargo, hay acuerdo en que es necesario sentir, aprender, decidir y actuar de forma coherente y consecuente.
"...Se requiere una mayor concienciación, capacidad de respuesta y determinación...". - Pete Burden, Empresarios conscientes
La conciencia no debe ser un objetivo en sí misma. Para que tenga sentido, debe aplicarse a objetivos concretos medioambientales, sociales y de gobernanza -ESG.
2. Una empresa consciente debe ser una empresa sostenible
A pesar de la relativa incertidumbre que rodea al concepto de "sostenible", cabe suponer que desempeña un papel. El rendimiento social y medioambiental debería ser inherente a las empresas y marcas con conciencia.
Sin embargo, la falta de ejemplos a este respecto crea un cierto nivel de confusión -p. ej: Richard Branson es un ejemplo de enfoque empresarial consciente, pero el medio ambiente no parece ser una de sus prioridades.
3. Los objetivos de las empresas con conciencia se relacionan con la sociedad en general
No se trata de cambiar la forma de hacer negocios, se trata de volver a los valores primarios y permanentes de la humanidad y vivirlos.
Este reto humano podría significar la adopción de un enfoque empresarial y de marca con conciencia, en el que ser consciente de los límites globales e individuales sea el primer paso hacia una sociedad y una economía más sanas y responsables.
4. Es difícil medir lo "consciente" que es una empresa
Todavía no existe una métrica acordada que pueda determinar si una empresa entra en esta categoría.
Quizás las empresas y marcas con conciencia sigan siendo una filosofía, una aspiración y/o un conjunto de valores.
Lo importante es que el éxito puede estar asegurado si los futuros sistemas de medición no nacen como casillas que hay que marcar, en lugar de como un proceso empresarial orgánico.
5. La mayoría de las empresas, si no todas, podrían beneficiarse de un enfoque consciente
Es difícil pensar en una empresa o líder que no se beneficiaría de adoptar un enfoque más consciente. Esto requiere una gran transformación de la mentalidad de la alta dirección en particular y de la organización en su conjunto.
Quizá la concienciación, o ser más conscientes, ya forme parte de lo que impulsa a las empresas a ser más sostenibles, aunque sigamos teniendo dudas sobre lo que significa ser sostenible.
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