¡Es la economía, estúpido! ... Pensar en la valoración de la marca

Bill

Empiezo con una frase que dijo Bill Clinton en un debate a George Bush... "¡Es la economía, estúpido!"Y así parece... Desde los años 90, la valoración de las marcas fue algo que empezó a crecer rápidamente. Posiblemente esto tuviera mucho que ver con las clasificaciones realizadas por Interbrand y presentadas anualmente en Newsweek. Está claro que estos rankings se hacen con información pública y, por tanto, tienen sus limitaciones. No son todo lo que son y el valor es una aproximación. Sólo eso¡ En una reunión que tuvo lugar hace un par de años, con empresas que valoran sus marcas y que están dentro del Fortune 500, se hizo la siguiente pregunta: ¿Qué decisiones habéis tomado ahora que conocéis el valor de vuestras marcas? ... Y la respuesta fue "No".
dineroEn los últimos años, tras haber dirigido más de un centenar de valoraciones de marcas, me atrevo a decir que el resultado sirve para poco... principalmente a una transacción en la que esté implicada la marca. Además, existen al menos dos situaciones de riesgo:
  • Hay que hacer muchos supuestos que deben mantenerse en el tiempo para que los resultados sean comparables
  • Parte del cálculo utiliza variables que escapan al control de la empresa (y con una experiencia de marca que "per se" es un caos seguir añadiendo factores incontrolados... ¡ya sabes!)

 

El valor de la marca nos da una idea del valor del capital relacional de la empresa, parte de sus activos intangibles, y por tanto, parte del valor total de la empresa. Es una parte de toda la explicación.

Lo interesante en términos de marca es que los mejores resultados de este tipo de evaluación son subproductos del proceso y no el resultado en sí.

Por varias razones, no entro en los modelos de valoración (que son menos de lo que se dice):

  • No soy economista
  • No es objeto de debate
  • Es más aburrido que lo que estoy escribiendo aquí y ahora

En cualquier caso, volviendo al proceso, podemos decidir qué acciones emprender para generar mayor demanda en mis segmentos de clientes clave, o qué elementos debemos mejorar para reforzar nuestra marca (reduciendo riesgos) frente a mis competidores... ¡Y en todo esto, el valor no es necesario!

Así que las preguntas son:

  • ¿Por qué valoramos las marcas?
  • ¿Para establecer un lenguaje común en la empresa (con el riesgo de que si los demás me entienden, daría más herramientas para discutir sobre lo que hago y no hago)?
  • ¿Es necesario o es una mera cuestión de moda?
  • ¿No sería mejor pensar en modelos como el cuadro de mando integral que nos permite tomar decisiones? (hablaremos de ello en los próximos días... ¡prometido!)